Mujeres en el rally: el mundo de la navegación- Parte 2

En esta segunda parte de la nota sobre las navegantes de Argentina, aprendemos sobre lo que cambia entre un piloto y otro, el lenguaje que se utiliza en el “canto” de la hoja de ruta y el significado de ser navegante para cada una de las chicas.

¿Cuánto varía el trabajo en el rally nacional a comparación del zonal/provincial?

Florencia Cutro: “Yo nunca vi diferencia. Lo único distinto que noté era que los tramos eran más largos y los enlaces también. Y, obviamente, los caminos eran diferentes en todas las carreras: en el Nacional corrías un rally de todo montaña y en la siguiente era todo llano”.

Virginia Klus: “Lo único que varía es que es más tiempo corriendo, ya que las carreras son más largas: duran entre tres y cuatro días. Arrancas el jueves viajando, a veces hacés la hoja el jueves por la tarde y todo el día del viernes. También ese día hay Shakedown y rampa o súper especial a la noche, y corrés de nuevo el sábado y el domingo”.

¿Qué puede cambiar entre un piloto y otro a la hora de encarar un rally?

Micaela Racioppe: “Cambia la forma de manejo y, por ende, se ajusta la hoja. También cambia toda la parte de contención psicológica durante la competencia”.

Graziana “Gachi” Simioni: “Cambia mucho la forma en que se le canta la hoja. Cada piloto está acostumbrado a usar palabras claves o ir a ritmos diferentes a los que te tenés que ir adaptando”.

Lara Mándola: “Principalmente, la lectura de la hoja. La mayoría tiene una manera distinta de querer escuchar lo que viene: con qué, cuántos metros, sentido de la curva, cambio, graduación… Todo es muy personal y cada uno está acostumbrado a una forma en particular. Y si es un principiante lo adapto a lo que me sienta más cómoda yo (risas)”.

Julia Aloé: “Varía lo que es la hoja de ruta, porque hay pilotos que quieren que le agregues más cosas y eso le afecta al navegante a la hora de ir dictando en carrera. Y después, cada piloto tiene su forma de manejar. Todos tienen un estilo diferente, es cuestión de acostumbrarse a ese piloto”.

Florencia Almonacid: “Básicamente es amoldarse al piloto: a algunos les gusta que les repitan dos o tres veces, a otros no. A algunos les gusta que le dicten fuerte y a otros más tranquilos. Algunos necesitan muchas referencias, y otros no tantas…”

Micaela Magnoni: “Lo que cambia de un piloto a otro es la forma de hacer la hoja de ruta. Hay algunos que le dan más importancia a los frenajes; otros que le dan más importancia a la peligrosidad de la curva; otros que son más detallistas, en cuanto a cómo se encuentran los caminos… Y también otra de las cosas que cambia es el trato con el piloto, más o menos profesional”.

Karen Reed: “Corrí con seis pilotos diferentes y puedo decir que lo que cambia son los ritmos, las formas de dictar y escribir la hoja, la exigencia de cada uno y la experiencia que tengan”.

¿Hay un lenguaje universal para cantarle al piloto o cada cual tiene sus propias metodologías?

Valentina Ceballos: “No, no existe un lenguaje universal. Si bien la mayoría lo hace de la misma forma, hay algunos que tienen otra metodología para realizar la hoja, por lo que la forma de cantarla también va a cambiar. Algunos pilotos lo hacen en relación a la peligrosidad de la curva, con números (usan números del 1 al 10 o del 1 al 5, en donde una curva de 1 sería rápida y una curva de 5 sería lenta o peligrosa); algunos utilizan los grados que tiene la curva…. Y así existen miles de sistemas para confeccionar la hoja, siempre dependiendo de la que se sepa y la que más le guste al piloto”.

Florencia Cutro: “La mayoría usa el mismo lenguaje. Obviamente, cada piloto tiene alguna que otra cosa en particular que anota que capaz otro piloto no lo hace. Nosotras siempre usamos las curvas con grados, pero hay pilotos que usan las curvas con los cambios en las que las realizan…”.

Fernanda Viscomi: “Hay un lenguaje establecido pero hay variantes, sobre todo en las notas de velocidades o de la forma de entrar en las chicanas. Eso depende de cada binomio, según como lo haya establecido para entenderse. También el “canto” de las notas es muy personal”.

Sofía Larroudé: “Yo creo que cada piloto tiene su propia metodología y que cada equipo la tiene. En mi caso, corro con mi padre y, al conocernos tanto, el tono de voz y los gestos nos ayudan a entender rápidamente al otro. De esta manera, muchas veces no hace falta terminar la frase”.

Florencia Almonacid: “El lenguaje que se utiliza es de un programador básicamente: tiene la función de escribir instrucciones, para ejecutar positivamente la carrera”.

Verónica Wetzel: “Siempre corrí con el mismo piloto, asique ya nos entendemos en cada acento de cada palabra”.

Karen Reed: “Es una mezcla de ambas: hay un lenguaje universal en el ambiente deportivo pero cada piloto tiene su forma de escribir la hoja, ya que no funciona lo mismo para cada uno”.

Marina del Ré:“He tenido la posibilidad de ver otras hojas de ruta y, si bien el lenguaje es similar, no es universal y puede variar la numerología utilizada para indicar la posibilidad de una curva, por ejemplo”.

Ser navegante, ¿es el paso anterior a ser piloto?

Noelí Forconesi: “La mayoría de las veces sí. Casi todos/as sueñan con ser pilotos/as y llegan a cumplirlo, pero también hay varios/as que les gusta más la butaca derecha y permanecen en ella”.

Sofía Larroudé: “No lo creo, son roles completamente diferentes. Yo nunca sería piloto por ejemplo”.

Verónica Wetzel: “Podría ser, pero amo ser navegante. De todos modos, no descarto algún día poder pilotear”.

Virginia Klus: “En mi caso sí lo es. Y mi papá siempre me lo dijo, que la experiencia es lo mejor para después poder subirme como piloto… Y lo está siendo”.

Martina Flores Herrero: “No necesariamente. Es una actividad que no tiene ni límite ni techo y se vale por sí misma. Sin embargo, considero que te prepara muchísimo mejor para ser piloto, por la lectura de camino que te da la experiencia”.

Mariana Boni: “Puede ser, aunque yo no cambiaría mi butaca. Me gusta ser navegante. Este año cumpliría ya siete años navegando a mi papá”.

Marina del Ré: “En mi opinión no… Cada uno tiene sus funciones y no necesariamente surge el deseo de ser piloto. En mi caso, ese deseo no está, por lo menos a corto plazo. Tanto piloto como navegante están en constante aprendizaje”.

En pocas palabras, ¿qué es ser navegante para vos?

Noelí Forconesi: “Para mí es algo muy lindo y apasionante: una vez que te subís no te querés bajar más. El rol del navegante es muy importante, ya que tenés que transmitir seguridad y confianza porque, ante cualquier error que se cometa, perjudicás al binomio”.

Julieta Dreosti: “El navegante para mí es una guía para el piloto. Tenemos que ser muy organizados, ya que es mucha la responsabilidad antes de la carrera y durante el recorrido”.

Micaela Racioppe: “Somos la cabeza fría y pensante arriba del auto. Los que ayudamos a sacar el 120% de un piloto, dándole confianza y seguridad. Somos motivadores al 100%”.

Graziana “Gachi” Simioni: “Ser navegante es vivir la pasión confiando mutuamente a ciegas con el piloto. Es tener el control y la responsabilidad en tus manos”.

Lara Mándola: “Uf… Es una mezcla inmensa de sensaciones a veces inexplicables… Es una de las cosas que más disfruto en la vida. Ni hablar de agregarle el plus de poder compartirlo con la familia y amigos… Es incomparable…”.

Valentina Ceballos:“Ser navegante para mí es muy especial e importante, porque es con lo que me crié desde chiquita, pero también porque no hay palabras para describir lo que es ser navegante de tu papá. Es algo único: es acompañarlo compartiendo una misma pasión; poder estar con él no solo en la asistencia si no hacer un rally juntos en donde los dos podamos disfrutar de la misma manera; es cuidarnos mutuamente cuando estamos arriba del auto… Ser navegante es muy importante porque nos encargamos de muchas cosas que hacen a la confianza y seguridad del piloto. Si el navegante está asustado o perdido el piloto también lo estará… Como dice la frase: un navegante no gana un rally pero puede hacer que se pierda”.

Inés Laboritto: “Ese instante donde el cronómetro se pone en cero, es el momento donde te olvidas de todo: de los problemas cotidianos; no sentís frío ni calor; no tenés hambre ni sed… Solo te concentras en el camino. Esa adrenalina no la sentís con nada más. Es difícil de explicar”.

Florencia Cutro: “Para mí fue una etapa muy linda. Fueron diez años corriendo con mi hermana, en los que disfruté mucho. También pasamos muchas cosas feas juntas, pero siempre salimos adelante”.

Fernanda Viscomi: Es una tarea que se tiene que tomar con mucha responsabilidad. Es una mezcla de adrenalina con estrés que es muy difícil de expresarlo con palabras, pero sin dudas es algo que se disfruta cómo muy pocas cosas de la vida”.

Julia Aloé: “En mi opinión, es algo único: ponerte a pensar que sos los ojos del piloto, que se pierde el navegante y se pierde también el piloto… Es trabajo en equipo, es todo muy familiar. Es inexplicable la sensación que sentís a la hora de correr… Es lo más lindo del mundo la adrenalina que se siente. Es una pasión que tenés que sentir desde lo más profundo de tu corazón”.

Florencia Almonacid: “Ser navegante es una tarea muy importante, porque depende mucho del éxito o fracaso de la carrera. El trabajo de un copiloto debe ser riguroso, preciso y metódico. No te da chances de equivocarte, pero sí de corregir algún detalle durante la carrera misma”.

Sofía Larroudé: Ser navegante para mí es ser los ojos del piloto. Un buen navegante puede sacar adelante incluso a pilotos que no sean los mejores”.

Micaela Magnoni: “Para mi ser navegante es tener responsabilidad y concentración, ser detallista y organizada: hay que tener la habilidad de leer la hoja de ruta e incentivar al piloto para que sea lo más rápido y prolijo dentro del prime; no cometer errores en los tiempos de sectores; y entregar las tarjetas a horario”.

Virginia Klus: Creo que el navegante es muy importante a la hora de ir a correr un rally, ya que es quien guía al piloto desde que empieza hasta que termina la carrera”.

Verónica Wetzel: “Es una pasión. Es una visión única en el camino, en equipo, con el piloto, el navegante, la hoja de ruta y el auto que tiene un excelente equipo de trabajo detrás en la asistencia”.

Martina Flores Herrero: “Ser navegante es todo. Determina el 50% del éxito o del fracaso del binomio. Sin dudas, es la tarea más satisfactoria que existe. No lo cambiaría por nada”.

Mariana Boni:Para mí es un cable a tierra. Se vive con mucha adrenalina. Soy muy feliz en cada carrera. Y esos nervios antes de largar son increíbles”.

Karen Reed: “Para mí, ser navegante es cumplir un sueño, es sentirse viva, es adrenalina pura, es diversión y una gran responsabilidad. Este deporte es una pasión que saca mi mejor versión y hace que me esfuerce cada vez más en conseguir mis metas”.

Marina del Ré: “Es mi pasión. Desde chica me gustaron los autos y todo lo relacionado con el automovilismo… La adrenalina que se vive en cada tramo y carrera es algo único. Y, en nuestro caso, por suerte podemos compartirlo con nuestra familia y contamos con su apoyo incondicional”.

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