Josefina Pereno: “No me encuentro en otro lado como lo hago en el automovilismo”

Mientras espera con ansias el inicio de la convivencia estudios-automovilismo, la joven de Las Perdices, subcampeona 2018 del Karting del Centro y del Karting del Sudeste de Córdoba, nos cuenta un poco sobre su pasado y presente deportivo en esta nota.

¿Cómo fue tu infancia en Las Perdices?

– Viví una infancia muy linda, con muchos amigos, muchas tardes en el barrio y varias en el circuito de mi pueblo.

Osea que el automovilismo estuvo siempre presente en la familia…

– Sí, siempre. Desde chica iba a circuitos porque mi papá y abuelo corrían, asique toda la familia siempre fue.

¿Y cómo vivías vos esa época? ¿Eras de aquellas que buscaban ayudar constantemente o te dedicabas solo a mirar las carreras?

– Me encantaba, disfrutaba mucho cada fin de semana. Hasta la edad que empecé a correr (10 años), jugaba todo el día y “ayudaba” a mi papá con lo que sabía y podía (risas). Lo que más disfrutaba era llevar el kart hasta boxes (solo me empujaban) y subirme al podio a buscar el trofeo con mi papá.

Eso nos lleva a tu debut en el karting… ¿Fue un pedido tuyo o un ofrecimiento de tu papá?

– Pedido mío, totalmente. A partir de los 6-7 años, empecé a pedir y faltaba solo el sí de mi mamá, porque mi papá ya estaba dispuesto. Asique a los 9 me dejó, con la condición de que solo sea de hobby o para los fines de semana. Pero fue así solo por un año y ya a los 10 tuve mi primera carrera.

¿En qué campeonato empezaste y cómo fueron tus primeros pasos en el automovilismo?

– Empecé en el Campeonato Zonal de Córdoba que en ese entonces tenía la pista de mi pueblo, General Cabrera y  Alcira Gigena. Mis primeros pasos fueron en la categoría 110cc, en la cual estuve hasta los 13-14 y después pase a la 150cc. Los disfrutaba mucho. Coseché muchos amigos desde el principio.

Cuando atravesabas la adolescencia, ¿padeciste de alguna manera el hecho de tener una pasión diferente a tus compañeras y amigas de la escuela?

– No, para nada. No me hacía nada perder algo. Recuerdo que, en los cumpleaños de 15 de alguna amiga, iba sólo a la cena porque al otro día corría. No lo sufría, y tampoco nunca mis amigas me decían nada. Mis papás siempre me hacían elegir qué hacer: era pura decisión mía y ellos me entendían con cada decisión. Nunca me obligaron a nada. Eso lo agradezco mucho, porque nunca hice algo forzada o sin ganas.

¿Notaste diferencias cuando pasaste a competir a nivel provincial?

– Sí, la diferencia era muy notable. Sobre todo desde la cantidad de pilotos y la competitividad. Todo es mucho más parejo y hay un gran nivel. Y también con respecto al ambiente. Había mucha más gente: el movimiento comienza los viernes, cuando en zonales arranca el sábado o domingo temprano.

En 2018 peleaste hasta el final en dos campeonatos, que finalmente no se dieron. ¿Te afectó en el plano emocional el hecho de no haber podido ser campeona?

– Siendo sincera, sí, deseaba mucho lograr alguno de los dos. Pero entendí que algo faltó para poder lograrlo, y eso me dio más pilas para lo que venía. Igualmente estaba agradecida por lo que logré y por haber peleado los campeonatos.

De los dos, hubo uno que quizás resaltó por la forma en la que se definió. Pasados más de un año y medio, ¿tenés alguna sospecha sobre la definición del campeonato del Karting del Sudeste?

– La verdad que, después de ese día, entendí que es un campeonato y que tengo que ser fiel a mi cuando hago las cosas bien. Después, si pasa tal cosa mal hecha, ya no me involucro. Un campeonato no me iba a definir y no me hacía más o menos. Siempre hay cosas que se hacen mal, y la verdad que en ese momento me afectó por el hecho de que lo deseaba y estaba haciendo las cosas bien, pero ahora ya no.

Después de subir al podio en la segunda fecha del Máster Federal de Kart 2019, fuiste invitada a participar de las “6 Horas de Río Cuarto” y terminaste siendo una de las destacadas. Contanos cuándo recibiste la noticia de que ibas a estar y cuáles fueron las claves para conseguir el podio.

– Apenas salió la noticia de que se iba a disputar, mi equipo preparó un equipo, luego nos bajamos y finalmente corrimos. Nos anotamos muy sobre la hora (risas). A mí me encantó desde el principio la idea, me parecía algo muy novedosa y muy diferente a lo que veníamos haciendo. Era todo nuevo: desde la cantidad de vueltas que girábamos, a correr pensando en el equipo y que después otro se tiene que subir… Fue una experiencia muy linda y creo que las claves fueron que siempre hicimos vueltas constantes, que el equipo trabajó muy bien las seis horas y que no tuvimos ningún desperfecto mecánico. Era una carrera que se lograba si todos cumplíamos nuestro rol.

Desde afuera, y sacando lo que está sucediendo con el COVID-19, pareciera que estás ya preparada para dar un salto al automovilismo grande. ¿Se piensa en eso o por el momento seguirás abocada a los dos campeonatos provinciales de karting en los que participás?

– La verdad que ganas no faltan, hay muchas. Lo que falta es la parte económica. Además creo que para subirse no es solamente tener lo económico, sino también abocar muchos días o fines de semana a pruebas para poder estar preparada. Sinceramente, si se me da la oportunidad, la aprovecharía muchísimo, pero por ahora seguiremos con el kart firme.

En caso de lograr dar ese paso, ¿sería a un Fórmula Renault Plus?

– Sí, me interesa mucho y creo que es la mejor categoría para saltar después del karting. Se aprende mucho y es una buena categoría para poder dar el primer paso.

La actualidad te encuentra, en el plano universitario, en tu primer año de Ingeniería Civil y, en lo deportivo, esperando la vuelta de la actividad para competir en el Karting Provincial sobre Asfalto de la Zona Sur y en el Karting Provincial Cordobés en Tierra. ¿Cómo imaginás la convivencia estudios-carreras?

– La espero con muchas ansias. Tengo muchas ganas de volver a las pistas y de estudiar bien. Y creo que la voy a poder llevar bien. Antes de todo esto, me había organizado para no cursar los lunes y terminar temprano los viernes, y así poder tener el fin de semana libre. Creo que lo voy a poder llevar bien, obviamente con mucho esfuerzo.

¿Una pasión secundaria al automovilismo?

– No, ninguna, no me encuentro en otro lado como ahí.

¿Un referente?

Si no fuera un famoso, diría mi papá. Pero a ver, no creo tener referentes. Sí me gustan pilotos de los que me gustaría aprender. Me parece que Agustín Canapino, por ejemplo, es uno de los mejores: el equipo trabaja muy bien y el la tiene muy clara.  

¿Circuito preferido?

– De los que corrí, el de Isla Verde. Y de los nacionales, Potrero de los Funes.

¿Un sueño?

Seguir disfrutando de la forma que sea el automovilismo y recibirme.

La última… ¿Una frase que te represente?

Gracias a mi mamá, “todo pasa por algo y pasa cuando tiene que pasar”.

PH: Matías Accotto/ Héctor Giordano/ Gabriel Mellano/ Joaquín Echecocanea

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