Memorias de Campeonas: Carla Scaglioni

La cordobesa radicada en Chilecito (La Rioja) hizo historia en su temporada debut dentro del Campeonato Argentino de Enduro, al convertirse en la primera mujer campeona en una categoría mixta. Si bien el broche de oro se dio en Embalse, Scaglioni repasa en esta nota todo su inolvidable 2015, en el que, sin imaginarlo, terminó alzando el cetro más importante de la Promocional “B”.

En 2014, y luego de escasas pruebas arriba de una moto, Carla Scaglioni tuvo su estreno en el enduro, siendo parte del Campeonato Provincial de ACHIME. A partir de allí, su papá Adolfo, dos veces campeón argentino, la fue convenciendo de sumarse al certamen nacional. “Me metí a correr de una, porque siempre pensé que la mejor escuela para aprender son las carreras, más que los entrenamientos. Mi objetivo desde el día 1 en la moto siempre fue crecer, aprender muchísimo y llegar a mostrar un gran nivel, lo que sigue siendo una meta en el día de hoy. Bueno, como mi papá siempre tuvo una buena referencia del Campeonato Argentino, decidimos participar de todo el 2015. Sobre todo, fue por la iniciativa de abrir una categoría para aquellos chicos que recién se estaban iniciando en el enduro”, inicia la “del medio” de las hermanas Scaglioni.

Si bien muchos se maravillaban ante la máquina que domaba Carla, ella se las ingenió para arrancar con pie derecho esa temporada. “Recuerdo que la primera fecha fue en Jujuy, uno de los terrenos que hasta hoy en día más me cuestan. Tenía una YZ250, un caño la verdad (risas). Nadie entendía cómo hacía para llevar esa moto, era de lo que más me comentaban en 2015. Pero yo siempre la disfruté muchísimo, y aprendí un montón con ella. En la primera carrera me acuerdo que salí 13ra. Al principio, uno no va a ver el resultado para afuera, pero internamente siempre está esa parte competitiva. Me sorprendió muchísimo ese resultado, porque ese primer año la categoría tuvo muchísima convocatoria: éramos como 30 pilotos del Campeonato Argentino y como 45 en la categoría, porque se corría también el Campeonato Jujeño. Haber salido 13 de 45 no era poca cosa, y me dio mucha esperanza para el resto del año”.

Por una cosa o la otra, la cordobesa se destacó durante todo el 2015. “Me divertí mucho. Era todo nuevo para mí, y cada fecha era una incertidumbre lo que iba a encontrarme en cada salida. Los chicos siempre me respetaron y, en ese año, fui la única chica en correr todo el Campeonato Argentino. Después, sólo corrieron alguna carrera Maribel Giordani, Dalila Hidalgo y Agustina Santibáñez. Fue uno de los años que más me gustaron del Campeonato Argentino, porque fue muy diverso y porque corrimos en todas las modalidades: cross country, sistema FIM y rally, porque se hacía el famoso Pre Trasmontaña, una o dos semanas antes del Trasmontaña de octubre. Esa fecha fue una de las mejores en lo personal, porque me sentí muy bien en tiempo y ritmo. Cuando llegué y vi que había terminado segunda, nadie lo podía creer, ni siquiera yo. La pasé muy bien en esa carrera”.

Fueron pasando las carreras hasta que se acercaba la definición del campeonato y había que saber manejar la ansiedad… “La semana previa estuve muy tranquila, como siempre trato de estarlo. Si hay algo que aprendí es a mantener la calma antes de correr. Siempre digo lo mismo, pero muchas de las carreras las gané con la cabeza. Un ejemplo de eso fue la que gané en San Juan. Hizo muchísimo calor, fue muy dura la carrera. Me acuerdo que llegaba llorando a la asistencia y le decía a mi papá que no daba más y el me alentaba a no abandonar. Al ver que muchos salían, mientras yo seguía, me daba más fuerzas. Ahí me sentía de igual a igual, porque los chicos también se cansan, como yo, a ellos también le cuesta, como yo… Nunca me sentí menos ni diferente ni nada. Eso me llevó a estar firme en cada cosa que quería hacer”.

A Scaglioni le bastaba con alcanzar un sexto o séptimo puesto para lograr el título en Embalse, pero nada estaba definido. “Esa prueba fue bastante dura, con mucho calor y un circuito complicado con sistema FIM. Antes de esa fecha, muchos me venían dando manija, sobre todo los chicos de Mototime, porque históricamente no había habido una mujer campeona en una categoría mixta. Entonces, era algo muy nuevo y hasta los chicos murmuraban esa posibilidad. Realmente, fue todo un orgullo”. ¿Y por dónde estuvo la clave del éxito? “Creo que lo que me llevó a ser campeona fue la persistencia, más allá de la dificultad de cada fecha. Recuerdo que después de Jujuy, hice podio en todas e incluso gané una carrera, en San Juan. Venía peleando el campeonato con un chico de acá de Chilecito, que hoy en día es un tremendo Senior “A”. Pero el faltó a una de las carreras, no recuerdo por qué. Ahí me pude alejar un poco más en puntos y consolidarme, además de haberle ganado en la fecha de San Juan y en el Pre Trasmontaña, donde fui segunda”.

La persistencia no fue sólo un atributo demostrado en aquel 2015, sino que es algo que caracteriza a Carla desde el día 1 arriba de la moto. “A veces me cuesta creerlo, y en ese momento me costó mucho caer. A mí me gusta sacar conclusiones, y pienso que lo que más me dejó ese campeonato es que sinceramente no fui ni la más rápida ni la mejor piloto del torneo, pero sí la más constante en todas las fechas, con presencia regular en el podio. El campeón está compuesto de muchos factores, y no sólo es ser el más rápido. Aprendí que ser campeón es sacrificarse muchísimo y que todo a tu alrededor influye a la hora de correr. Creo que eso me ayudó a cumplir con todos mis objetivos: hubo fechas en las que las pasé muy mal, o que chicos conocidos me tiraban malos comentarios… Esas cosas pasan, pero nunca bajé los brazos y siempre supe lo que quería. Hoy, estoy muy orgullosa de lo logrado”, completa una de las máximas exponentes femeninas del país en el mundo de las dos ruedas, repasando su inolvidable primer gran logro deportivo.

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